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3. POSTURA DE LA COBRA

TÉCNICA

  • Colóquese extendido en el suelo boca abajo, con las piernas juntas y estiradas. Sitúe los brazos extendidos a ambos lados del cuerpo.
  • Eleve el tronco tanto como pueda en el aire y a continuación sitúe las palmas de las manos sobre el suelo, aproximadamente a la altura de los hombros.
  • Ayudándose ahora de las manos y los brazos, arquee aun más el tronco hacia atrás, de tal manera que el bajo vientre permanezca junto al suelo y el estómago en el aire. Para ello, los brazos deben quedar flexionados.
  • Mantenga las piernas juntas e incline la cabeza hacia atrás.
  • Regule la respiración.
  • Mantenga la postura el tiempo indicado, deshágala con lentitud y relájese.

CONCENTRACIÓN
    Durante el mantenimiento de la postura puede dirigir la atención mental a lo largo de la columna vertebral o a la respiración.

TIEMPO
    De treinta a cuarenta y cinco segundos. Esta postura puede realizarse dos o tres veces.

EFECTOS

  • Estira y revitaliza los músculos del vientre, el pecho y el cuello.
  • Tonifica los nervios espinales.
  • Previene contra trastornos de la columna vertebral, dotándola de vigor y elasticidad.
  • Combate o previene: la dispepsia, la aerofagia y la indigestión, facilitando la evacuación.
  • Ejerce masaje en ovarios en las mujeres y próstata en los hombres, mejorando su funcionamiento.
  • Ejerce un beneficioso masaje en los riñones.
  • Previene contra el asma y trastornos respiratorios.
  • Previene la escoliosis, el lumbago y la ciática.
  • Equilibra las energías en todo el cuerpo e influye positivamente sobre los centros de energía instintivos y vitales.