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4. POSTURA DEL CAMELLO

TÉCNICA

  • Colóquese de rodillas con las piernas juntas o ligeramente separadas.
  • Apoyándose con las manos en las caderas o en la región lumbar, arquee el tronco hacia atrás tanto como le sea posible, siempre sin forzar en exceso.
  • Suelte los brazos y coloque las manos en los talones o en los tobillos, dejando el tronco todo lo arqueado que pueda.
  • Incline la cabeza hacia atrás.
  • Regule la respiración.
  • Mantenga la postura el tiempo indicado, deshágala con lentitud y relájese.

CONCENTRACIÓN
    Durante el mantenimiento de la postura puede dirigir la atención mental a la región lumbar o a la respiración.

TIEMPO
   Veinte segundos. Esta postura se debe realizar dos veces.

EFECTOS

  • Fortalece extraordinariamente la espina dorsal, dotándola de gran elasticidad y evitando su envejecimiento prematuro.
  • Fortalece pectorales y dorsales.
  • Fortalece la cara alta de los muslos y las nalgas.
  • Ejerce un profundo masaje en la región lumbar, mejorando el funcionamiento de los riñones.
  • Equilibra el funcionamiento de la glándula tiroides.
  • Abre la caja torácica y favorece el aparato digestivo.
  • Tonifica la acción cardiaca y mejora el riego sanguíneo en la parte alta del cuerpo, favoreciendo el funcionamiento del corazón, los pulmones y el cerebro.
  • Descarga mucha tensión y estabiliza el sistema nervioso.